Hace un par de años la empresa Nokia lanzó el modelo 6131 NFC, que no sólo permite hablar, enviar mensajes, sacar fotos y navegar en la web, sino que además acumula información sobre las tarjetas de crédito y cuentas bancarias del poseedor. ¿Para qué sirve esto? (además de ser más que tentador para quienes acostumbran apoderarse de móviles ajenos). Muy sencillo: el móvil incorpora un chip que, leído por un sensor especial o scanner electrónico, actúa como tarjeta de crédito o débito y permite pagar compras en tiendas, entradas a espectáculos, etc.
La tecnología de este chip es similar a la que se usa en radiofrecuencia, sólo que actúa en ambos sentidos y permite una comunicación entre ambas “terminales” ) el móvil y la central de recepción). De ese modo, permite el ingreso de claves del mismo modo que cuando hacemos una compra con tarjeta de débito.
Este móvil con chip NFC (near-field communication) ya se encuentra en prueba en varios países del mundo entre los que se encuentran Noruega, Alemania, Finlandia y estados Unidos.
En Israel, por su parte, se trabaja en un chip similar a éste, pro algo más complejo, ya que no sólo serviría como tarjeta de crédito y débito, sino que serviría de documento de identificación e incluso serviría como llave electrónica de acceso al hogar.
La empresa Visa había presentado en marzo de este año el sistema Visa Paywave, que consistía simplemente en una aplicación que, cargada en la tarjeta SIM del móvil, permite hacer transacciones seguras desde el mismo.
El mayor inconveniente que presentaría este sistema para su desarrollo global, es la instalación de los scanners específicos en los comercios. Uno de los países que ya está implementando casi masivamente el sistema es Japón.
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